| Granada, Su especial ubicación geográfica, rodeada de sierras... |
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Los árabes se asientan en ella desde el principio de su llegada. En el 1013, se convierte en reino independiente bajo la dinastía de los Ziríes y comienza un periodo de engrandecimiento para la ciudad. Durante dos siglos y medio vive Granada su máximo apogeo, consiguiendo un gran enriquecimiento económico, artístico y cultural. El mayor afán de sus reyes fue embellecer esta ciudad de manera que nada ni nadie puedera igualarla. La realzan con hermosas edificaciones, entre ellas, la Alhambra y el Generalife. El 2 de enero de 1492, los Reyes Católicos entran en Granada, poniendo fin a casi ocho siglos de permanencia islámica en la península. Con el dominio cristiano, la ciudad nace a una nueva era de esplendor. En esta época se construyen los grandes monumentos cristianos de estilo gótico tardío, renacentista y barroco. En la Granada de hoy sorprende siempre al visitante el fuerte contraste que existe entre la modernidad y la antigüedad, entre los barrios del Albayzín o de la Alhambra, con rincones que llenan el alma de paz y recuerdos de otros tiempos, y la bulliciosa ciudad baja, llena de vida y ruidosa animación, de tunas, estudiantes, bares y tapas. La Alhambra es una ciudad palatina con fortaleza, o alcazaba, aposentos reales, viviendas, cuarteles, mezquitas, baños, cementerios, pabellones administrativos y jardines. El conjunto monumental tuvo su origen en una antigua fortaleza del siglo IX que, por el tono rojizo de la tierra, recibió el nombre de "Qatat Alhamrá" o "Castillo Rojo". Mohamed Ben Alhamar, primer rey de la dinastía nazarita, decide trasladar su corte en 1238 desde el Albayzín, a la colina vecina. Más tarde Yusuf (1333-1354) construye el Palacio de Comares y su hijo Muhamad V (1354-1391) ordena construir el Patio de los Leones y aposentos adyacentes. Tras la conquista cristiana sigue siendo Casa Real. Carlos V derriba parte de los aposentos de Comares para implantar su palacio y en el solar de la mezquita, levanta una iglesia. Durante el siglo XVII cae el olvido sobre el palacio y sólo en el siglo XVIII se hace una revisión de los edificios. Durante el siglo XIX, después de haber estado a punto de ser volados todos ellos por las tropas napoleónicas, se comienza su restauración. |